En el sueño te encontré y obviamente me aproveché de tal suceso virtual. En la cama de mis padres me buscabas con una pierna y eras amable y condescendiente conmigo.Todo tu ser se acomodaba a mi voluntad y disfrutabas de eso.Hasta me preguntabas, sonriente y desafiante por qué había demorado tanto.Después desperté. Vi la humedad en la pared, sentí el frío de agosto y ya eras la mujer del veterinario. Pero bueno, volviste a ser perfecta.Los milagros nos imponen sus condiciones...
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